
Hipólita, fue una reina Amazona a quien su Padre, Ares, Dios de la guerra le había regalado un cinturón mágico. Hércules recibió la orden de obtener dicho cinturón de Admete, hija de Euristeo rey de Argos.
Hércules viajó con sus compañeros hacia Escitia, un lugar muy próximo al mar negro, desembarcando en el puerto de Temiscira. La reina Hipólita fue a recibirlos y se sintió atraída por Hércules.
La estrategia de Hércules consistió en ganarse el aprecio de las amazonas en lugar de luchar contra ellas, de este modo logra que Hipólita le regale el cinturón como símbolo de amor. Sin embargo, Hera, disfrazada de amazona, difunde el rumor de que Hércules y sus compañeros planeaban robar a la misma reina. Las amazonas, encolerizadas, atacaron la nave de los griegos, después de una gran lucha, muere Hipólita, junto con las jefas amazonas.
Hipólita es el símbolo del aspecto psíquico femenino de nuestra propia naturaleza interior. Antes de conseguir el cinturón, Hércules vence a los hijos de Minos, (magos negros) y a los enemigos del rey Licos (de licantropía), lo cual muestra la lucha ante los señores del Karma, con quienes debemos arreglar nuestros negocios.
Las amazonas eran terribles mujeres tentadoras. Aún cuando Hipólita consintió entregar pacíficamente el cinturón a Hipólita, es inútilmente sacrificada por la brutalidad masculina, que pretende apoderarse violentamente de su innata virtud.
El cinturón de Hipólita, como emblema de la feminidad y representación de Venus, el planeta del amor, pierde todo su poder y significado al ser separado de su legítima poseedora. El amor y no la violencia hace, por lo tanto su conquista realmente significativa y valedera.
El gran Neptuno, Dios de las aguas se casó con Clito o Clitoé, la única hija de Evenor y Leucipe, descendientes Atlantes. Clitoé, quien es la misma Minerva-Neith, edificó la ciudad de Atenas y Sais en el famoso Delta del Nilo. Posteriormente los atlantes edificaron en ese lugar un templo dedicado a Neptuno y Clitoé.
En dicho santuario fueron depositados los cadáveres de los diez hijos de Neptuno, lo cual representa el sagrado diezmo de Abraham.
Según el Génesis (Cap. 14): “Salió el Rey de Sodoma a recibirlo (a Abraham)… Entonces Melchizedeck, rey de Salem – el cual era sacerdote del Dios alto – sacó pan y vino, y bendíjole y dijo: Bendito se Abraham, del Dios alto, poseedor de los cielos y de la Tierra; y bendito sea el Dios alto, que entregó tus enemigos en tu mano. Y dióle Abraham los Diezmos de todo”.
En el aspecto exotérico o público, el diezmo representa en la legislación judía, el deber universal de todos los hermanos de la senda de contribuir fielmente con una parte de sus ingresos – que no debe ser inferior al diezmo- en aquella forma libremente elegida que juzguen más oportuna y eficaz, para sostener la causa de la verdad y de la justicia.
Esotéricamente el Diezmo simboliza la balanza de pagos de la esfera de Neptuno, es decir, pagar con buenas obras las deudas kármicas que tenemos pendientes ante los enemigos del Rey Licos, los señores de la justicia Divina.
El Diezmo es el complemento práctico y necesario del principio dinámico, que emana del estudio profundo del décimo mandamiento.
Al respecto mateo menciona (Cap. VI, 20): “Más haceos tesoros en el cielo… porque donde estuviere tu tesoro, allí estará vuestro corazón”…
El capítulo III de Malaquías dice. “Traed todos los diezmos al Alfolí, y haya alimento en mi casa y probadme ahora en esto, si no os abriré las ventanas del cielo, y vaciaré sobre vosotros bendiciones hasta que sobreabunde”.
Así, antes de conseguir el cinto de Hipólita, es necesario vencer el aspecto tenebroso de la existencia, al Satán que tiene el don de la ubicuidad y que vive dentro de ti mismo, por allá y acullá.
“Conquista del cinto de Hipólita, reina de las amazonas, alusión al aspecto psíquico femenino de nuestra propia naturaleza inferior”.
domingo, 10 de abril de 2011

Caco, que en griego quiere decir malo o malvado, fue un gigante, hijo de Hefesto, (Vulcano) Dios de la fragua. Al principio, Caco era un gran Dios del fuego como su padre, pero fue degradado por sus robos que le dieron fama de patrón de los ladrones. Era mitad hombre y mitad sátiro. Los sátiros eran criaturas de la naturaleza que generalmente tenían cuerpo de carnero y humano, orejas puntiagudas y cuernos. (No son lo mismo que los faunos). Caco se reconocía por vomitar torbellinos de llamas y humo. Vivía en la cueva de un monte llamado Aventino (hoy Roma) y horrorizaba a todos los habitantes colgando las cabezas sangrantes de sus víctimas humanas devoradas.
Cuenta la leyenda que Hércules, después de haber conquistado el rebaño de Gerión, lo condujo cerca de la morada de Caco y mientras dormía, Caco le robó cuatro parejas de bueyes, los cargó sobre su lomo para evitar dejar huellas y los escondió en su cueva.
Al despertar, Hércules se dio cuenta de los bueyes faltantes y corrió hacia la cueva de Caco, pero no pudo entrar, pues Hefestos (Dios del fuego y la forja), había fraguado las cadenas que sujetaban la gran roca que resguardaba la cueva.
Entonces Hércules subió el monte Aventino y arrancó la parte superior del mismo para entrar a la cueva, desde arriba empezó a arrojarle piedras a Caco, quien se defendía arrojando llamas de fuego y humo. A su vez, Hércules se protegió con ramas de árboles y rocas del tamaño de piedras de molino. Hasta que decidió bajar y buscar a Caco entre el humo más intenso, lo encontró y le estranguló.
Cuenta la mitología que más adelante, Caco resucitó de su muerte y fue tras Heracles, quien se rindió después de una larga lucha ante la fuerza superior de su rival, Caco le tuvo compasión y lo dejó ir con la promesa de que no trate de enfrentarlo nuevamente.
Caco, el mal ladrón, el horrible Gestas crucificado al lado de Jesús el Cristo, es aquel poder siniestro, tenebroso, que se roba la energía creadora para el mal.
No está demás informar, que el abominable órgano KUNDARTIGUADOR, (origen del YO) es resultado del mal uso de la energía Creadora robada por CACO, no solamente se desarrolla en los tántricos tenebrosos, sino también en los decididamente perdidos, aunque estos no tuvieran un conocimiento esotérico.
Así, por ley de contrastes y de analogía de los contrarios y de simple correspondencia, también debe ser destruido el horripilante Caco. Dante Aliguieri en su Divina Comedia lo menciona: “Mi maestro me dijo: « Aquel es Caco, que, bajo el muro del monte Aventino, hizo un lago de sangre muchas veces.”
La cueva donde dio muerte a Caco, representa al mal ladrón escondido dentro de la tenebrosa caverna o nivel de la infra-conciencia humana, que saquea alevosamente el centro sexual del organismo para satisfacción de brutales pasiones animales…
Podemos y debemos sentar como corolario el siguiente postulado: AGATO y CACO, crucificados en el Monte de las Calaveras, (Dimas y Gestas) a derecha e izquierda del Gran KABIR, alegorizan enfáticamente al TANTRISMO BLANCO. Estos dos ladrones representan la eterna lucha entre el bien y el mal.
La Cruz es un símbolo sexual sorprendente, maravilloso, formidable. En el cruce de ambos se halla la clave de todo poder...
Esta octava hazaña de Hércules se corresponde con el trabajo para ganarse el cielo de Urano, el planeta más revolucionario del sistema solar. Agato o Dimas, el buen ladrón, es aquel poder íntimo que desde el fondo de nuestro ser, se roba la energía creadora (el Hidrógeno Sexual Si-12), para nuestra propia realización íntima.
La cueva donde dio muerte al ladrón Caco, el mal ladrón escondido dentro de la tenebrosa cueva de la infra-conciencia humana, que saquea alevosamente el centro sexual del organismo para satisfacción de brutales pasiones animales.

El Séptimo trabajo de Hércules, el Héroe Solar, es la subsecuente captura de las yeguas de Diomedes, (Hijo de Marte y Rey del pueblo guerrero de los Bistonios), que mataban y se comían a los náufragos que llegaban a esas costas.
Hércules y sus compañeros sólo logran apoderarse de aquellas bestias después de feroz combate con los Bistonios, (El Ego Animal) quienes con Diomedes, habían acudido a defender sus posesiones (las almas del Mundo), a los que vencen, quedando el Rey dado en pasto a esas hembras antropófagas.
Este maravilloso trabajo se refiere a la eliminación de infrahumanos elementos pasionarios, profundamente sumergidos en nuestros propios abismos inconscientes, alegorizados por esas Simbólicas bestias que se encuentran siempre al asecho en el trabajo que realiza con sus aguas de vida todo aspirante a la Luz; bestias dispuestas siempre a devorarse a los fracasados, es decir, aquellos que abandonan el trabajo sobre sí mismos.
En este trabajo, en sus propios mundos internos o abismos inconscientes, el adepto es atacado incesantemente, y este ha de defenderse valerosamente...
Los adeptos tenebrosos atlantes, (Continente antiguamente situado en lo que hoy es el Océano Atlántico) se resuelven combatirlo con inaudita ferocidad.
Núbiles damas adorables; (mujeres en edad de contraer matrimonio) bellezas malignas, exquisitamente peligrosas, lo asedian por doquiera...
Los Tenebrosos atacan terriblemente cuando se está trabajando en la Gran Obra. (El Trabajo con nuestras Aguas de Vida) A los tenebrosos no les gusta y buscan como sacar al discípulo del Camino, lo atacan terriblemente.
Incuestionablemente en esas regiones conocidas como los Infiernos de Saturno, experimentamos, vivenciamos, revivimos, los terrores Atlantes..."Hércules, como dice Aeliano (Varias Historias, libro V, C.3), limpió la Tierra y los mares de todo género de monstruosidades, que no de monstruos, venciendo al Necromante Briareo, el de los cien brazos, en uno de sus célebres trabajos o triunfos sobre la mala magia Atlante que se había enseñoreado de toda la Tierra".
Hércules, el verdadero Krishna Arios del Mahabharata (poema épico de los indos), presintiendo la catástrofe final Atlante que se avecinaba y con ella la desaparición del Divino Jardín de las Hespérides, trasplantó, doquiera que fue, es decir en todo el Punjab, (país de los cinco ríos) el Asia Menor, la Siria, el Egipto, Grecia, Italia, Germanía, las Islas Británicas, España, Mauritania y aún América, bajo el nombre de QUETZALCOATL (La Serpiente Blanca Luminosa), el simbólico árbol Iniciático que a todos estos países les salvará de la catástrofe.
A la vista de la barrera del océano infranqueable para el hombre, Hércules, lleno de Titánica rebeldía, tendió su arco contra el Sol como si fuese a herirle para detenerle en su rauda carrera allende el Océano, en el que se iba a sepultar y hacia donde él no podía seguirle, pero el Dios Apolo le mandó que se estuviese quedo y paciente ‑porque sólo con paciencia infinita se puede realizar "el Magnus Opus", "la Gran Obra" ‑en premio de lo cual le regaló un "Vaso de Oro"....símbolo del Santo Grial.
Finalizado el Saturnino trabajo en la morada de Plutón, el candidato es entonces transportado en el EIDOLÓN (Cuerpo Astral) a la "Tierra Solar" de los Hiperbóreos...
Esa es la Isla de Avallón; la Mágica Región "JINAS" donde habitan los Dioses Santos... Sublime Isla de Apolo; tierra firme en medio del océano de la gran vida libre en su movimiento...
¡Ah!... Si el Emperador Federico en el Medioevo hubiera realizado en sí mismo el Misterio del Grial, el Misterio Hiperbóreo...
Es indubitable que entonces habría vuelto a florecer en forma espléndida el árbol seco del Imperio...
Es ostensible que el Reino del Grial habría reaparecido maravilloso, dentro del mismo Sacro Imperio Romano...
La senda de la vida está formada con las huellas de los cascos del caballo de la muerte...
No es posible realizar en sí mismo el Misterio Hiperbóreo sin haber sido antes juzgado en la Vasta Sala de la Verdad‑Justicia...
No es posible realizar dentro de sí mismo el Misterio del Grial, sin haber sido pesado antes el corazón del Difunto en el platillo de la Balanza que lleva la Verdad‑Justicia...
No es posible la AUTO‑REALIZACIÓN INTIMA del SER, sin haber sido declarado "Muerto" en la "Sala de la Verdad‑Justicia".
Dice la Leyenda de los Siglos que muchos Iniciados viajaron en el pasado hasta el país del Hermano Juan ‑la Tierra solar‑ para recibir cierta Consagración Esotérica, mágica muy especial...
Estos Hermanos de la "Orden de San Juan" en la "Isla del Apolo Solar", están bien muertos... Es decir, ya no tienen Ego, el Yo, legión de diablos pendencieros y gritones han desaparecido, han muerto totalmente en todas las regiones de su espacio psicológico interior. Son otros Hércules de la Épica Antigua terriblemente simbólica e instructiva.
Dice Eliphas Levi: "Desdichado el Sansón de la cábala que se deja dormir por Dalila. El Hércules de la Ciencia que cambia su Cetro Real por el hueso de Onfalia, sentirá bien pronto las venganzas de Deyanira y no le quedará más que la hoguera del monte Eta para escapar de los devoradores tormentos de la túnica de Neso".
viernes, 13 de agosto de 2010
Este toro era un presente que Neptuno, hizo al Rey Minos de Creta para que lo sacrificara en su honor, pero Minos al verlo tan hermoso, lo incorporó a sus rebaños supliéndolo por otro.
Indignado el Dios Neptuno ante tanta deslealtad, como castigo hizo que el toro se volviera furioso y amenazador, aterrorizando a todo el país, de esta manera el héroe solar consiguió el permiso para apoderarse del toro, encadenarlo y arrastrarlo por mar hasta Micenas.
Otra narración cuenta que Pasífae, esposa del rey Minos se enamoró del animal y concibió así un hijo, el Minotauro, lo que hizo enloquecer al toro.
El Rey Minos tenía varios hijos entre ellos Ariadna y Androgeo joven atleta fuerte y vencedor, pero los atenienses le dieron muerte por haber logrado la victoria en los juegos ofrecidos a Atenea. En venganza Minos sometió a los atenienses y les impuso terribles castigos y condiciones entre las cuales estableció que durante nueve años los atenienses debían enviar a la isla de Creta a siete robustos jóvenes y a siete doncellas quienes serían víctimas ofrecidas para ser devoradas por el minotauro.
El Minotauro, mitad hombre y mitad toro, vivía en un laberinto cercano a Cnosos, capital de Creta, encerrado en dicho laberinto construido por Dédalo, se alimentaba de carne humana, de esclavos y prisioneros de guerra, así como de los jóvenes que enviaba el rey Minos.
Al tercer año, un joven valiente llamado Teseo e hijo del rey ateniense Egeo, se ofreció voluntariamente matar al minotauro, pues se consideraba capaz de enfrentar y dar muerte a la bestia.
Ariadna, atraída por el joven Teseo le ofreció un puñal y un ovillo de hilo, y le dijo: “con este puñal mágico podrás travesar el corazón del minotauro y si sigues el hilo de este ovillo, podrás salir del laberinto”. Teseo durante horas recorrió el laberinto para enfrentarse con el animal, en una ardua lucha logró atravesar el corazón del monstruo. Así Teseo regresó victorioso a Atenas.
Los laberintos tan importantes en ciertas culturas antiguas y no podemos dejar de mencionar los laberintos que se trazaron en el suelo de de algunas catedrales góticas, nos están indicando el enredado camino, el laberinto de teorías, que hay que enfrentar para lograr la liberación de la conciencia, disgregada y embotellada en el yo psicológico. Horrible destino nos aguarda al final del ciclo de existencias si no logramos desintegrar esos elementos infrahumanos que tienen aprisionada a nuestra conciencia que en este caso relacionado con el Toro de Creta simbolizan muchas tentaciones sexuales que se presentan al estudiante, al adepto y al maestro en los diferentes niveles inconscientes, subconscientes e infra consientes de la mente.
En la divina Comedia de Dante, Minos se sienta en la entrada del segundo círculo dantesco, ahí juzga los pecados de cada alma y le asigna su justo castigo indicando el círculo al que debe descender. Hace esto dando el número apropiado de vueltas a su cola alrededor de su cuerpo. También puede hablar para aclarar la ubicación del alma dentro del círculo indicado por las vueltas a su cola.
En tiempos muy remotos el toro ha representado grandes verdades cósmicas trascendentales, como en los misterios egipcios: el buey Apis, la vaca sagrada y el ternerillo o kabir, vienen a simbolizar la triada inmortal (Osiris, Isis y Horus), así como el Padre, la Madre y el hijo, (el Cristo). El buey Apis era el creador y fiscal de las almas y amo del cielo y fue consagrado a Isis, porque está relacionado con la Vaca Sagrada, la Madre Divina.
Entre los griegos encontramos a un toro blanco y hermoso, símbolo del Padre que está en secreto. El culto al toro sagrado fue conocido y practicado por todos los pueblos antiguos, cuando no habían caído en la degeneración humana. Empero también como simbolismo opuesto, encontramos al Minotauro cretense y a la bestia bramadora de los misterios atlantes.
La Tauromaquia era una fiesta o ritual sagrado dedicado a la Divina Madre en la antigua Atlántida y era realizado en el templo del Dios Neptuno, el iniciado se enfrentaba al toro y lo vencía, no brutalmente como ahora, sino con lazos y otras artes taurinas.
El ruedo Atlante es la representación del zodiaco, donde respetuosamente se sentaba el público a disfrutar de este arte regio, enseñanza que iba dirigida a la conciencia cuyo objetivo era enseñar al ser humano la necesidad de vencer y desintegrar al ego animal e infrahumano que toda persona carga dentro de sí, representado en el toro.
El Maestro Samael en toda su obra y con infinito amor por toda la humanidad, nos señala el camino a seguir, porque lo ha vivenciado, porque como Hércules, el héroe solar, se ha enfrentado a esas monstruosidades y las ha desintegrado, como lo han hecho otros grandes maestros en diferentes épocas en nuestro planeta.
Trabajando en la esfera sumergida de Júpiter y con el auxilio de la Divina Madre Kundalini, se recibe el grado de las Dominaciones (cielo de Júpiter) y se obtiene la felicidad nirvánica.
Dicho toro se expresa en nuestra psiquis con fuertes impulsos pasionales, sexuales e irreflexivos. El maestro Samael hubo de enfrentar y de desintegrar a tal bestia con el auxilio de Devi Kundalini sin la cual sería imposible la muerte psicológica. Descendió a los mundos infiernos de Júpiter para luego conquistar el cielo de dicho mundo “El cielo se toma por asalto y sólo los valientes lo han tomado”. Aquí se recibe el grado de Dominaciones y se vive la felicidad Nirvánica.
sábado, 7 de noviembre de 2009

Las mujeres cisnes son innumerables en la tradicion celtica, particularmente irlandesa. transformarse en cisnes en lo propio de las mujeres del sidh, es decir de las diosas de los tuatha de danann. y el cisne, animal nordico, hiperboreo, es un simbolo solar, ligado a apolo.
Isolda la rubia, equivalente celtico de brunhilda, tiene un caracter eminentemente solar. el prototipo de isolda en la mitologia irlandesa es una cierta Grainne, cuyo nombre proviene sin duda de Grian, "el sol". en la tradicion celtica, el rol solar no lo desempeña un hombre sino una mujer.
La luna es masculina en las lenguas celticas y germanicas y es el sol el que es femenino.
Yel calendario celtico es lunar. ademas los galos "miden el tiempo, no con arreglo al numero de dias, sino al de noches.
En suma la Valkyria, mujer-guerrera, es tambien mujer-sol
jueves, 8 de octubre de 2009
Con el aire cálido que soplaba desde el sur empezó a derretir la escarcha y de las amorfas aguas surgió Ymir, un gigante de escarcha, el primero de todos los seres vivientes.
Del hielo surgió una gran vaca llamada Audumla. E Ymir apagó su sed en uno de los cuatro manantiales de leche que fluían de la criatura. Cada uno de estos seres primarios tuvieron hijos de forma asexual: Ymir a partir de su propio sudor y Audumla lamiendo el hielo. El matrimonio de Bestla, hija de Ymir, con Bor, nieto de Audumla, trajo a los tres dioses, Odín, Vili y Va, quienes muy pronto se volvieron en contra de la raza de los gigantes exterminándolos a todos menos a dos, que escaparon para perpetuar la raza. Al calmarse el caos resultante del desbordamiento, al derretirse el hielo, los tres dioses sacaron el cuerpo inerte de Ymir fuera de las aguas y crearon la tierra, a la que llamaron Midgard, la Princial Morada. De los huesos de Ymir se crearon las montañas y su sangre llenó los océanos. Su cuerpo se convirtóo en tierra y sus cabellos en árboles. Con su calavera los dioses formaron la bóveda de cielo, que atestaron de brillantes chispas de los fuegos de Muspellsheim. Estas chispas son las estrellas y los planetas.
Del suelo brotó Yggdrasilll, el gran freso, cuyas poderosas ramas separaban los cielos de la tierra y cuyo tronco constituía el eje del universo. De hecho en algunas leyendas Yggdrasill es el mundo mismo. Nadie podría narrar su grandeza. Sus raíces se hincan el las profundidades, más allá de las raíces de las montañas y sus perennes hojas atrapan las estrellas fugaces según pasan.
Son tres sus raíces. La primera llega hasta Nifheim, tierra de sombras o infierno y toca la fuente Hvergelmir de donde mana los doce ríos de la región del Norte. La segunda entra en la tierra de los gigantes helados y bebe de la fuente de Mimir, fuente de toda sabiduría. La tercera se extiende por lo cielos donde discurre la fuente de Urd, el más sabio de los Nornos.
Muchas fuerzas atacan al sagrado fresno. Cuatro ciervos mordisquean los nuevos brotes antes de que reverdezcan. El corcel de Odín, Sleipnir, pace en su follaje. La cabra Heidrun se alimenta de sus hojas. Pero lo peor de todo es la serpiente Nidhogg, un enorme monstruo que roe incesantemente sus raíces. Solamente el amor de los Nornos lo mantiene en buen estado. Día a día cogen agua de la fuente de Urd y la vierten en Yggdrasill para mantenerlo floreciente.
De los gusanos del cuerpo pútrido de Ymir, los dioses crearon la raza de los enanos, destinados a morar en las profundidades de la tierra durante toda la eternidad. Como todos ellos han sido creados, no pueden procrear. Cuando muere un enano, princesas enanas, creadas para este fin modelan un nuevo enano con piedras y tierra.
El hombre y la mujer fueron creados a partir de los troncos de dos árboles inertes. Odín les infundió la vida. El dios Hoenir les dotó de alma y capacidad de juicio. Lodur les dio calor y belleza. El hombre fue llamado Ask (de Ash, ceniza) y la mujer Embla (parra), y de ellos desciende la raza humana.
domingo, 13 de septiembre de 2009

Continuamos hablando sobre los doce trabajos de Hercules.
El cuarto trabajo consistió en cazar a un gran jabalí cuya guarida estaba en el monte Erimanto en Arcadia. Cuando lo trajo, Euristeo tuvo que esconderse en un tonel del espanto que le produjo la presa que le trajo Hércules.
A continuación, Hércules tuvo que limpiar en un día la suciedad acumulada durante treinta años por un rebaño de tres mil vacas en los establos de Augias. Para ello, desvió el cauce de dos ríos, haciendo que corrieran por los establos y se llevaran a su curso todo rasto de suciedad.
En su siguiente trabajo apartó una enorme bandada de aves de picos, garras y alas de bronce que vivían junto al lago Estínfalo y atacaban a las gentes del lugar, devastando sus campos y cosechas, mediante flechas.
Para cumplir su séptimo trabajo, Hércules entregó a Euristeo un toro furioso que Poseidón, dios del mar, había enviado para aterrorizar a Creta.
Posteriormente, Hércules tuvo que someter a las Amazonas, mujeres que mataban a sus hijos y educaban a sus hijas en la lucha. Para ello contó con la ayuda de Teseo, y finalmente, logró su objetivo: entregar el cinturón de la reina de todas ellas, Hipólita, a Euristeo.
En su camino a la isla de Eritia para capturar los bueyes de Gerión -el monstruo de tres cabezas- Hércules erigió dos grandes columnas (que, actualmente, conocemos como los peñones de Gibraltar y de Ceuta) como monumentos conmemorativos de su hazaña en las que grabó la frase "non plus ultra" logrando comunicar el Mar Mediterráneo y el Atlántico.
Después de que Hércules se llevara los bueyes, que eran custodiados noche y día por un perro de siete cabezas, inició el que era su undécimo trabajo. Fue a buscar las manzanas de oro de las Hespérides para lo que Atlas, padre o tío de éstas según las diferentes versiones, tuvo que ayudarle. Hércules consiguió adormecer al dragón protector que velaba por las frutas y que nunca dormía; una vez logrado esto, levantó el mundo bajo sus espaldas mientras Atlas recogía las manzanas de debajo de éste. Sin embargo, Hércules observó extrañado como Atlas no mostraba la más mínima intención de ocupar de nuevo su lugar, lo que preocupó a nuestro héroe. Entonces, Hércules le dijo a Atlas que cogiese un momento el firmamento mientras se acomodaba una almohada. Al hacer eso, Atlas soltó las manzanas y Hércules las cogió y desapareció de allí haciendo fracasar los intentos del gigante de desquitarse de su pesada obligación.
El último y más difícil y decisivo trabajo de Heracles fue capturar a Cerbero, el perro de los infiernos, lo que consiguió sin ayuda de armas, como Hades le había hecho asegurar. Después de mostrarlo en Micenas, lo devolvió a su lugar.

Hércules fue un héroe tébano hijo de Zeus y de Alcmena, mujer del general Anfitrión. Para engendrarlo, puesto que Zeus deseaba fervientemente que su madre fuera Alcmena, se convirtió en la figura de su marido y se unió a ella en su lecho la misma noche que Anfitrión, volviendo de una expedición, concibió junto a su mujer a Ificles, que nació al mismo tiempo que Hércules.
Hera, realmente convencida de dar muerte al hijo de su infiel marido, y mucho más enfurecida por el hecho de que Zeus se jactara de su hazaña entre los otros dioses, envió dos grandes serpientes para que acabaran con su retoño. A pesar de que el niño era aún muy pequeño estranguló a ambas bestias. Sin embargo, su madre le abandonó temiendo la ira de Hera y el bebé fue recogido por Hermes, quien engañó a Hera de tal modo que ésta dio de amamantar a Hercules convirtiéndolo en inmortal.
Las doce pruebas.- Hércules debía obediencia a Euristeo, rey de Micenas. Esto se debe a que la diosa de la fortuna había decidido que el que naciera antes de entre ellos dos debería ser siervo del otro. Hera provocó el adelantamiento del nacimiento de Euristeo dos meses porque odiaba a Hércules. Euristeo, tirano despótico, llamó a su corte a Hércules y le encomendó la realización de doce pruebas a cuya ejecución no pudo negarse.
La primera prueba a la tuvo que enfrentarse nuestro personaje fue matar al león de Nemea, creado por Tifón. Era este un animal al que no podía herirle arma alguna. A pesar de todo, Hércules no se amedrentó ante el reto: primero aturdió al león con su garrote, le lanzó todas las flechas de su carcaj y después lo estranguló. La piel del animal sirvió como trofeo ante tamaño reto.
En su segunda prueba mató a la Hidra, que vivía en un pantano en Lerna, cerca de Argos. Este monstruo tenía nada menos que nueve cabezas. Una cabeza era inmortal y, cuando le cortaban cualquiera de las otras, crecían dos en su lugar. Hércules quemó cada cuello mortal con una antorcha para impedir que crecieran otras nuevas y finalmente sepultó la cabeza inmortal bajo una roca. Después mojó sus flechas en la sangre de la Hidra para envenenarlas y poder luchar con más potencia contra sus enemigos.
Posteriormente Hércules tuvo que capturar viva a una cierva con cuernos de oro y pezuñas de bronce que estaba consagrada a Artemisa, diosa de la caza, y que corría a una enorme velocidad. Para lograr esta hazaña, Hércules la persiguió durante doce meses sin parar y finalmente cayó en sus trampas.
En el siguiente post continuare explicándo las hazañas de Hércules.

¿Hubiera sido Hércules el heroico Hércules sin los leones, los tigres, los jabalíes, los bandidos y demás monstruos de que libró a la tierra? Y de no existir estos monstruos, ¿de qué hubieran servido sus brazos musculosos, su fuerza inmensa, su valor siempre creciente, su paciencia a toda prueba y sus demás virtudes?
Epicteto
"Todo lo que esta por venir, se asienta en terreno inseguro; vive desde ahora"
Seneca
"Se para los dioses inmortales, asi como parea nosotros, un motivo de alegria"
Marco Aurelio
jueves, 20 de agosto de 2009

Jano o Ianus, dios Romano de las puertas, de los nuevos comienzos, de la iniciación, presta su nombre al mes de Enero, Ianuarius, el primer mes del año. Su origen es etrusco y recibía tres nombres diversos según su función: Ianus (Jano) en su rostro sacerdotal; Quirinus para los profanos y Arkhanus (Oculto, Misterioso) era el nombre que guardaba una connotación iniciática.
La mitología narra que Saturno (Cronos/Tiempo) al ser destronado por su hijo Júpiter (Zeus) se refugió donde el Dios Jano y en reconocimiento le otorgó la facultad de ver pasado y futuro simultaneamente para poder obrar con sabiduría en el tiempo presente. Es así que aparece representado con dos caras que miran en direcciones opuestas, siendo llamado el dios bifronte. Su representación muestra la unidad y la dualidad integradas y separadas simultaneamente.
En el templo a él dedicado, en la ciudad de Roma, su estatua descansa sobre un pedestal en el centro del mismo, mirando hacia dos puertas: oriente y occidente. Esta posición simbolizaba su dominio sobre las actividades humanas. Las puertas del templo permanecían permanentemente abiertas durante los períodos de guerra, solicitando al dios equilibrio -gracias a su visión dual-para los momentos de conflicto.
Pero el dios Jano, al mirar hacia el este y el oeste, dirigía su mirada hacia los puntos de solsticios, ascendente y descente astrológicos. Era una suerte de regulador de la armonía del cosmos.
Esotericamente estos puntos eran considerados portales asociados a la encarnación de las almas en la tierra. El solsticio de verano, también llamado Janus Infernalis, era la puerta de entrada de las almas destinadas a encarnarse. Interesante este punto ya que la Luna, regente de Cáncer, en la tradición esoterica se asocia al alma y a la información acumulada en encarnaciones. En el plano físico es la fertilidad y todo el proceso de embarazo y parto, es decir el proceso preparatorio a la entrada del alma en la materia.
El solsticio de invierno (21 de diciembre) -llamado Janus Coeli o Jano Celeste- representaba la salida de las almas hacia los planos sutiles, liberados ya del peso del plano físico. En astrología tradicional, era Saturno, regente de Capricornio, quien quien a través de su guadaña tenía la misión de cegar la vida a los mortales.
Esta fecha tambien era festejada por los romanos bajo el nombre del nacimiento del Sol Invicto (Deus Sol Invictus), festividad que duraba del 22 al 25 de Diciembre. Con ella se rendía culto al Sol ya que a partir del solsticio de invierno se iniciaba su lento ascenso que se haría evidente en el Equinoccio de Primavera (21 de Marzo). El sol, como imagen del espíritu, resurgía de las tinieblas, de manera que el simbolismo asociado a la muerte era entendido como la liberación del peso de la oscuridad/materia.
Esta festividad era muy popular en el culto pagano romano, pero posteriormente fue absorbida por el cristianismo considerando a la imagen de Cristo como representante del Sol Invicto, el que resurge de la oscuridad, de la muerte. Es lo que hoy conocemos como Navidad.




